1 de septiembre de 2010

Desmontando a Woody

Allan Stewart Königsberg, más conocido como Woody Allen, neoyorkino de profesión, cineasta de nacimiento, músico de vocación y neurótico paciente aficionado al psicoanálisis. Polémico personaje y persona, raramente deja indiferente, algo importante para un ególatra artista, aunque todos los artistas lo son.

Sus frases, la mayoría extraídas de sus films (escritos por él) son una muestra de sus miedos, máscaras, preocupaciones, anhelos, gustos. Por ello un superficial análisis puede ayudar a entender (o no servir de nada, casi mejor comprarse un libro sobre el señor Allen) a este prolífico cineasta.

Religión: La religión, creación humana y por ello tan arraigada a su propia condición e historia, no lo iba a ser menos en este judío que manifiesta siempre una búsqueda de la fe para sentirse cómodo por ser mortal, aunque realmente no es más que la plasmación de esa inseguridad e incapacidad por tener fe. Su condición de ser parte del pueblo elegido, es algo de lo que se burla en diversas películas y relatos, muestra de capacidad de autocrítica (aunque nunca se ha atrevido a reírse de algo tan polémico como su actual matrimonio, muestra de cierta cobardía, mas jamás se ha escondido de nadie)

"Para usted, yo soy ateo; para Dios, soy la Leal Oposición."

"¡Si Dios tan solo me diera una clara señal!..., como hacer un generoso depósito a mi nombre en un banco suizo."

“En realidad, prefiero la ciencia a la religión. Si me dan a escoger entre Dios y el aire acondicionado, me quedo con el aire”

"Dios ha muerto, Nietszche ha muerto y yo no gozo de buena salud."

Política: Políticamente de izquierdas (quizá por conveniencia más que por convicciones, puesto que nunca se ha congratulado con ninguna facción) siempre ha hablado bajito sobre estos temas (salvo los últimos años que comprendió que se ganaba al público europeo que es quien ve sus películas), aunque sus actos y obras han gritado más fuerte y con más rotundidad (se puede comprobar en películas como Bananas, o en su pasotismo para asistir a ciertas galas de premios)

"Una mujer que sin duda alguna sería una presidenta mejor que Gore y Bush juntos." (Referencia a Hillary Clinton)

“La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema”

"George W. Bush es un necio inculto que no tiene la suficiente materia gris para guiar el país."

"El mago hizo un gesto y desapareció el hambre, hizo otro gesto y desapareció la injusticia, hizo otro gesto y se acabó la guerra. El político hizo un gesto y desapareció el mago."

Sociedad: Cínicamente ácido sobre la sociedad norteamericana donde se ha criado. No ha dejado títere con cabeza. Exponiendo un país a través del tiempo, que si bien, es grande y triunfador, también es rastrero e interesado. Aunque más que explorar la sociedad de forma general, estudia a sus gentes, y los representa como a inseguros y manipuladores que se creen lo que les conviene y huyen de los hechos que no desean ver. A pesar de que en sus interpretaciones, es el único que pone coherencia en esa sociedad disparatada (como si el mundo estuviera poblado de Hermanos Marx y el fuera el único cuerdo), sin duda, que sus personajes tienen mucho de él y mucho de lo que le gustaría ser.

"No me aceptaron en el ejército, fui declarado inutilísimo. Sí, en caso de guerra sólo podría ser prisionero"

"Podría darle razones para matar a cien personas cada día, pero somos adultos, dejamos que lo hagan los abogados por nosotros"

"¿Sabes? Tiene gracia, todas las furcias con las que hablo dicen que es mejor que trabajar de camarera, caray, trabajar de camarera debe de ser el oficio más jodido de este mundo."

"Cuando era alumno, me echaron del colegio por copiar en la prueba de Metafísica. Miré en el alma de mi compañero de pupitre."

Muerte: La muerte, fallecimiento, defunción, óbito, desaparición, olvido…, es sin duda el gran mal que siempre está posado en la cabeza de este neoyorkino judío. Muerte, siempre unida a la religión, donde busca consuelo aunque no lo encuentra porque a pesar de querer creer es incapaz. En su vida, ha tratado de esconderse de la muerte acercándose a ella mediante la comedia (parecido a lo que hacen los médicos con la enfermedad, puesto que si eres el sanador, no puedes pensar que te convertirás en paciente, aunque todo indicaría que deberías estar preparado para ello), teniendo parejas muchos más jóvenes, realizando películas con asiduidad, interpretando a feos galanes que seducen a jovencitas inocentes. Nunca ha querido sentirse como un anciano frágil, ni aceptarlo.

"No quiero alcanzar la inmortalidad a través de mi obra, sino simplemente no muriéndome."

"No puedo morirme, tengo úlcera y morir es una de las peores cosas para eso."

"No es que tenga miedo de morirme. Es tan sólo que no quiero estar allí cuando suceda."

"Las palabras más bellas de nuestro idioma no son ¡Te quiero!, sino ¡Es benigno!"

Psicoanálisis: Como buen ex paciente de psicoanálisis, pasó dos décadas de análisis freudiano, que es posiblemente el modelo de psicoterapia más antiguo que aún sigue en vigor (y el más mistico y simbólico). Algo que sin duda ha marcado su acentuado mecanismo de defensa para enfrentar sus miedos (el humor), y le ha permitido elaborar complejas tramas relacionales en sus películas. Como buen ex paciente de psicoanálisis, terminó asqueado con la terapia, y no en pocas ocasiones lo ha manifestado.

"Mi psiquiatra murió hace tres años, pero aún no me he enterado."

"Mi psicoanalista me advirtió de tu bisexualidad, pero eras tan guapa que cambié de psicoanalista."

"La muerte de Freud, según Ernest Jones, fue el incidente que causó la ruptura definitiva entre Helmholtz y Freud, prueba de ello es que en muy contadas ocasiones volvieron a dirigirse la palabra."

Intelectualismo: Burlarse del intelectualismo como muestra (según él) de humor inteligente es una de los pilares que sostienen las comedias de Allen. Aunque posiblemente este tipo de elaborados monólogos sobre lo idiotas que son los listos, es sospechosamente pretencioso, más si consideramos la marcada egolatría del cineasta, por lo que la sospecha de estas gracias seguramente se dirijan a cierta pedantería de considerarse mejor que el resto.

"Hice un curso sobre lectura rápida y leí Guerra y Paz en veinte minutos. Creo que decía algo de Rusia."

"¿Crees que la física cuántica es la respuesta? Porque... no sé, en el fondo, ¿de qué me sirve a mí que el tiempo y el espacio sean exactamente lo mismo? En fin, si le pregunto a un tío qué hora es y me dice "6 kilómetros", ¿qué coño es eso?"

"Los intelectuales son como la Mafia. Sólo se matan entre ellos"

"No puedo escuchar mucho a Wagner porque enseguida me entran ganas de invadir Polonia."

Relaciones: Las relaciones humanas, y más concretamente las amorosas y sexuales son sello de identidad de la filmografía del director norteamericano. Alguien que basa su obra en el amor y la muerte (Eros y Tánatos), debe ser sin duda un fóbico a morirse y un enamorado de sentirse enamorado. Esa fascinación por el arte de la seducción, y en mayor medida, por el mantenimiento de las relaciones, es una compleja maraña de hilos (tal vez tejidos por las moiras) que ha traído más de un quebradero de cabeza a Allen, pero con más que cierta probabilidad los años le han dado una experiencia desde donde se siente cómodo y cree haber alcanzado el entendimiento en las parejas (aunque diría por sus últimas películas que entendía mejor la condición humana cuando era más joven).

"Cómo quieres que te olvide si cuando comienzo a olvidarte me olvido de olvidarte y comienzo a recordarte."

"El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro."

"El sexo alivia la tensión. El amor la aumenta."

"En mi casa mando yo; mi mujer simplemente toma las decisiones."

"Existen dos cosas muy importantes en el mundo: una es el sexo, de la otra no me acuerdo."

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