16 de septiembre de 2010

Siempre contigo

Llueve sobre la ciudad, el día se ha vuelto gris, y aunque el calor del verano aún se conserva, un viento arrastra esta estación hacia otras latitudes.  Desde aquí puedo escuchar como un canalón vierte agua rítmicamente sobre el suelo de la calle, que mucho menos transitada que otros días, adquiere hoy un tono más limpio.
Septiembre medianea, y con él, los estudiantes universitarios apuran algunos sus vacaciones y otros, los días para estudiar los exámenes de recuperación, los colegios ya comenzaron su marcha, y seguramente los padres trabajadores descansen aliviados por ello.
Un nuevo curso empieza con el cambio de estación, será también un tiempo de cambio, de nuevos profesores, quizá de nuevos compañeros/as, de nuevas experiencias, de nuevas frustraciones. Y al igual que se mira hacia delante en los límites de los cambios, también se mira hacia atrás, y veo un verano raro, que ahora parece corto pero que ha tenido mucha vida, quizá, y así lo espero, que este verano haya cambiado el resto de mi vida.
Ha sido una estación difícil, intensa, y también maravillosa. A ti, al amor de mi vida le dedico estas palabras, por ti busco ser mejor, por ti sueño con una vida a tu lado. No es fácil nada en este “nosotros”, este nosotros que es lo mejor que he tenido (y no es mío, es compartido contigo). Queda mucho por andar, y deseo que el camino por recorrer hasta donde mis latidos me lleven, sea siempre a tu lado.

Te amo

2 comentarios:

Maat dijo...

Yo también deseo un cambio definitivo tras este verano tan...ufff...movido y estancado a la vez. Te quiero

Pigmalión dijo...

Un cambio individual y un cambio en el nosotros.