Una máscara (V de Vendetta, novela gráfica de Alan Moore) y un nombre para todos (Anonymous) son las señas de identidad de un movimiento con tintes anarquistas, humanistas, comiqueros y cibernéticos. Quizá iniciado en internet más como producto de una tendencia o de una necesidad de movilizarse en un mundo oscurantista e injusto, que como una determinación firme hacia unos ideales.
Nació (dicen) allá por el 2006 el grupo Anonymous, con otra estética distinta (sin las famosas máscaras de V de Vendetta) y mucho más pequeño de lo que es ahora. Con el principio de la transparencia frente al ocultamiento (irónico para un grupo que se esconde en pseudónimos y en mascaras).
El periodista Landers argumenta que: Anónimos es un grupo, en el sentido que una bandada de aves es un grupo. ¿Cómo sabes qué son un grupo? Debido a que viaja en la misma dirección En un momento dado, más aves podrían unirse o marcharse en otra dirección. Cualquiera puede formar parte.
Principalmente se basan en los ciberataques (cuenta con unos 1000 hackers y otros miles de activistas) a las web de entidades, personas, gobiernos que claramente han mostrado y se ha demostrado que no han tenido reparos en abusar de su situación de poder para favorecerse o ir contra los demás. En los últimos meses las protestas pasaron también a manifestarse en persona, proporcionándoles más repercusión mediática. Antes he dicho principalmente, puesto que como todo movimiento, tiene cierta cojera ideológica, y esa es la de las leyes de la propiedad intelectual, pero ese es otro tema.
Se denominan activistas carentes de partidismos políticos (aunque eso no sea posible), de líderes y portavoces. Sin embargo algunos nombres han ido destacándose como los únicos que hablan con los medios, hasta el punto que uno de ellos fue marginado por el resto del movimiento acusándole de exceso de protagonismo.
Su fama ha tenido lugar ahora, con la persecución a Wikileaks se movilizaron en persona (con la teatralidad de las máscaras) y en ciberataques contra las empresas y gobiernos que boicotearon la famosa web que desveló la correspondencia entre las embajadas norteamericanas y el gobierno de Estados Unidos, con los consiguientes escándalos, que al fin y al cabo no lo han sido tantos, o si lo han sido a la población y estamentos les ha dado un poco igual puesto que si situaciones tan graves como las de tratar de bloquear el juicio del asesinato de Couso en Irak que llevo a cabo el gobierno español en secreto mientras decía otra cosa a los medios, ha pasado bastante desapercibido, el resto de situaciones es de esperar (desgraciadamente) que también.
Algunas de las recientes acciones fueron contra PayPal y MasterCard (enlaces de Wikileaks para donaciones) por haber retirado sus servicios de la popular página, otras fueron contra las webs del gobierno de Túnez y Zimbabue por censurar las informaciones de Wikileaks.
El peligro siempre está en que un movimiento al adquirir fuerza, adquiera la verdad absoluta, y pase de ser activistas contra los abusos de los derechos humanos, a ser activistas en contra de todo aquello que no vaya con su pensamiento, aunque eso suponga ir contra de la libertad de expresión de los individuos (como el cantante Gene Simmons al manifestar su ideología contra las descargas de música que sufrió el bloqueo de sus webs), medios de comunicación u organizaciones de cualquier tipo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario